Experiencias

Alguna vez me pregunté que era la libertad. Me lo preguntaba cada mañana, cuando me subía a un metro inmerso de sueños rotos. Me lo preguntaba en salas de reuniones. Me lo preguntaba mientras llegaba a casa con jaquecas a las que no le ponía nombre.

En el crepúsculo encantado de la metrópolis a veces sentía una fascinante soledad, y la sentía en otros: pobres y jóvenes oficinistas que rondaban los escaparates hasta que llegaba la hora de su solitaria cena en un restaurante; jóvenes oficinistas al anochecer, desperdiciando los momentos más intensos de la noche y de la vida.

—  Francis Scott Fitzgerald

Hace unos meses tomé una decisión.