Creo en la escritura como el medio para expresar emociones.

Como medio para conectar con otras personas,

para hacer la vida más bonita a aquellos que desde sus casas abren las tapas de un libro, emocionados.

 

Porque todos estamos hambrientos de grandes historias.

Porque tú también quieres escribir libros que emocionen.

 

 

Pero también sé que, como escritor, te puedes encontrar en muchos momentos de angustia, de ansiedad y de falta de tiempo.

Por eso estoy aquí, para ponerme modo «rastreator» y ayudarte a que puedas terminar tu libro con la sensación y el compromiso de haber hecho un buen trabajo.

Escribir es un trabajo precioso,

 

pero tan solitario que a veces no sabemos dónde encontrar la muleta que necesitamos para dar como concluido nuestro trabajo.

 

Mi compromiso es con la escritura, con el respeto que siento por ese objeto sagrado que es para mí el libro, por todo lo que simboliza: la sabiduría, el conocimiento, la diversión, la imaginación, la creatividad.

 

Por eso escribo y leo poniendo plena atención en ello.

 

Porque quiero llenar el mundo de historias bonitas que nos hagan soñar, aprender, seguir descubriendo.

Me encantaría acompañarte en la travesía para que disfrutes y llegues al final con plena seguridad en ti mismo.

¡Hola!

 

Soy Rocío y quiero hacer un mundo mejor a través de la inspiración, el entretenimiento y el placer que nos aportan las buenas historias.

 

Desde niña descubrí en los libros algunos de mis grandes amigos. Leía todos los que llegaban a casa. Imaginar historias era una ventana a otros mundos mejores en los que yo podía cambiar todo lo que me disgustaba. Descubrí el poder de las palabras, las historias me fascinaban y crearlas me parecía un juego divertidísimo.

 

Leí Momo y me hizo descubrir que no quería ser nunca un Hombre gris. Sin embargo, se me olvidó. Estudié Ingeniería y olvidé que lo que más me enamoraba era el poder de las palabras. Entonces tomé el color de un nubarrón antes de llover. Mis ganas, mis sueños, mi personalidad también. Estaba triste, tenía dolores de cabeza y media el tiempo, pero acababa tan cansada que cuando cogía un libro no era capaz de leer. Estaba tan triste.

 

Un día paré. Me pregunté: «¿Qué quieres?». Me tomé tiempo y estudié en La Escuela de escritores mientras trabajaba de Ingeniera. Escribí un libro, me he preparado para ser Lectora Profesional y sigo escribiendo. Ahora no mido el tiempo: escribir no es una opción. Leer no es una opción. Continuar formándome para comprender mejor qué es lo que hace que una historia deje con la boca abierta al lector, no es una opción. Sin ello me oscurezco y no quiero. Esto me ha llevado a tomar decisiones difíciles y, muchas veces tengo miedo. Sí, tengo miedo. Pero esto es lo que me llena.

Como puedes ver he estado y sigo estando en la misma posición en la que te encuentras tú.

 

De ahí que conozca el proceso, los nervios e inseguridades que despiertan el increíble reto que es escribir un libro.

Tenemos respeto por los lectores porque también somos uno de ellos, de hecho si algo me han recalcado los grandes maestros que me he encontrado en el camino literario es que :

 

Para escribir bien, lo primero es leer mucho. Mucho, muchísimo.

 

Además, no creo que a alguien que desee escribir desde la responsabilidad y el compromiso no le guste leer.

 

¿Estás conmigo?

 

Por eso sé que tú quieres que tu libro consiga eso.

Es lo mismo que deseo yo, como escritora y como lectora.

Por eso, escribo y ayudo a otros escritores a mejorar sus libros para llenar el mundo de historias que emocionan.

Porque si has llegado aquí sientes tanto como yo que los libros no tienen que correr, que las historias no se escriben a la velocidad de la luz para ser consumidas de la misma manera y caer en el rincón de los libros olvidados.

 

Últimamente tengo la sensación de que este mundo quiere ir tan rápido que nos hemos olvidado de lo más importante: el disfrute, el goce y el amor y respeto a los libros y a los lectores.

 

Desde aquí solo se pueden escribir historias vacías, sin chicha,

sin ese regusto que nos dejan los libros a los que volveríamos una y otra vez.

 

Crear un libro conlleva un proceso, un cariño y saber delegar las tareas para seguir perfeccionándolo.

Si piensas como yo, ¡estoy aquí! Por mi amor a los libros leeré tu novela y te haré un informe de lectura desde la responsabilidad, minuciosidad y el respeto a tu trabajo, pero también a la verdad.

 

Y lo haré con el mimo y el amor que requieren las buenas historias.

  • Actualmente vivo en Italia. La verdad que ya me siento un poquito de aquí, será por lo bien que me han tratado desde el principio. Por eso, porque es un país bellísimo y porque hacen una pizza que me derrito.
  • Me gusta descubrir cafeterías y, si estoy a gusto, lo fijo en mi lista de lugares en los que escribir.
  • Soy muy curiosa. También muy inquieta. Estas dos cositas hacen que me pueda tirar investigando de lo que me gusta durante horas.
  • Entro en las librerías a «echar un vistazo» y salgo con una pila de libros.
  • Admiro el coctel brutal de inteligencia, bondad y buen humor.
  • Amo la primera página de Lolita y me la sé de memoria: «Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta…»
  • Me gusta coger una mochila y descubrir países, su cultura y su gente. Un planazo es un vino con las personas que quieres.

¿Te has dado cuenta de que necesitas mi ayuda?

¡Qué bien!

Me encantará hablar contigo.

 

Y si lo que quieres es mi libro…

___Quiero ver la entrevista___

___Quiero tu libro___